Cómo hacer un diario de inversión y por qué te ayudará a mejorar

Cuando empiezas a invertir, ya sea en criptomonedas, memecoins o en lo que sea, mucha gente se lanza sin pensar demasiado. Compran cuando ven que algo sube, venden cuando baja, y al final no saben ni por qué ganaron o perdieron dinero. Por eso, llevar un diario de inversión puede ser una herramienta superútil si de verdad quieres mejorar.

Aquí te explico qué es, cómo hacerlo bien y por qué te puede ayudar más de lo que piensas.

¿Qué es un diario de inversión?

Un diario de inversión es simplemente un cuaderno o documento donde apuntas todo lo que haces con tus inversiones. Pero no solo cuánto compraste o vendiste. También deberías escribir por qué lo hiciste, cómo te sentías en ese momento, si seguiste una estrategia o si actuaste por impulso.

Es como un diario personal, pero sobre tus decisiones con el dinero.

¿Por qué sirve para mejorar como inversor?

Porque muchas veces te crees que tomaste una buena decisión… pero cuando lo ves escrito, te das cuenta de que no. Y si encima pierdes dinero, ni siquiera sabes qué fue lo que falló.

Con un diario, puedes repasar tus errores, ver qué decisiones funcionaron bien, y sobre todo evitar repetir las mismas tonterías una y otra vez.

También te ayuda a:

  • Tener más disciplina y no actuar por impulso.
  • Controlar mejor tus emociones (miedo, codicia, ansiedad).
  • Ver si estás siguiendo realmente tu plan o te lo saltas cada dos por tres.

Qué deberías apuntar en tu diario de inversión

No hace falta escribir un libro cada vez que compras una memecoin. Pero sí hay cosas básicas que es bueno anotar. Por ejemplo:

  1. Fecha de la operación (día que compraste o vendiste).
  2. Activos comprados o vendidos (nombre de la criptomoneda o memecoin).
  3. Cantidad invertida (cuánto dinero metiste o sacaste).
  4. Precio al que compraste/vendiste.
  5. Razón de la decisión (¿viste una noticia?, ¿seguías una estrategia?, ¿fue por FOMO?).
  6. Objetivo (¿pensabas mantener a largo plazo?, ¿hacer un trade corto?).
  7. Emoción del momento (esto parece una chorrada pero es importante: ¿estabas nervioso, eufórico, dudando?).
  8. Resultado (ganancia, pérdida, o todavía sin cerrar).

Con eso ya tienes más que suficiente para hacerte una idea clara de si estás tomando buenas decisiones o simplemente estás jugando con suerte.

Dónde hacerlo: cuaderno o digital

Puedes usar un cuaderno si te mola escribir a mano, o simplemente abrir una hoja de cálculo (Excel, Google Sheets) y apuntarlo todo ahí.

Hay gente que incluso usa apps o Notion para organizarlo mejor. Pero lo importante no es cómo lo hagas, sino que seas constante y lo actualices siempre que hagas una operación.

Ejemplo sencillo

Imagina que hoy compras 50€ en una memecoin nueva que viste en Twitter. Podrías anotar algo así:

  • Fecha: 19/06/2025
  • Criptomoneda: PepeMoon
  • Cantidad: 50€
  • Precio: 0,0021€
  • Razón: vi que estaba empezando a moverse y hablaban bien en un canal de YouTube
  • Objetivo: mantener una semana a ver si sube
  • Emoción: un poco de FOMO, me dio miedo perderme la subida
  • Resultado: aún en hold

Luego, dentro de unos días, puedes volver y añadir si subió, si bajó, si te arrepentiste, etc. Así sabrás si fue una buena jugada o si te dejaste llevar por el hype.

Ventajas a largo plazo

Con el tiempo, verás que hacer esto te hace más serio con tus inversiones. Dejas de actuar a lo loco y empiezas a pensar más tus movimientos. Y también te das cuenta de en qué sueles fallar: si te dejas llevar por las emociones, si vendes demasiado pronto, si compras cuando no toca…

Al final, no hay mejor forma de aprender que mirar tus propios errores. Y con un diario, esos errores no se te olvidan, sino que los tienes ahí para aprender de ellos.

Conclusión

Llevar un diario de inversión no es algo de expertos ni de frikis. Es una herramienta sencilla que cualquiera puede usar, incluso si estás empezando. Solo necesitas ser constante, apuntar lo que haces y ser honesto contigo mismo.

Con el tiempo, ese diario se convierte en tu mejor profesor. Porque nadie te va a enseñar mejor que tú mismo, si sabes mirar lo que hiciste bien… y lo que hiciste mal.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *